martes, 10 de enero de 2012

Capítulo Dos: Quedada.


Narra Emmily.

Son las cuatro, me tengo que duchar rápido y arreglarme, van a venir Niall y Vicky a recogerme. Me metí en la ducha, a los diez minutos salí, justo a tiempo, me queda vestirme; abrí mi armario y saqué unos pantalones pitillos, con unas botas altas marrones, una camiseta de rayas azules y marrones y una cazadora. Cuatro y veinte, ya estoy arreglada y lista para irme, pero no estoy lista para pasar toda una tarde con Zayn…
-          ¡Emmily!- me gritó mi hermana desde el salón.
-          ¡Ya bajo!- contesté. Cogí el móvil, los cascos y dinero y me bajé.- Adiós Jime, luego nos vemos.- le dije despidiéndome de ella.
-          Espera, yo me voy a dormir casa de Seyla y papá no vuelve en tres días que está de viaje…
-          Chicos, ¿queréis quedaros a dormir?- les pregunté a los chicos.
-          Vale.- dijeron los dos a la vez muy contentos.
Me despedí de mi hermana y me fui hacia el cine con Niall y Vicky, allí nos esperaban Harry, Liam y… Zayn. Vicky y Niall les saludaron, yo solo saludé a Liam y Harry a Zayn no podía, pero este se acercó, me abrazó y me susurró al oído: “tengo que hablar contigo”. Tragué saliva y respiré profundamente.
-          ¿Qué película vemos?- preguntaron los chicos.
-          ¿Una de miedo?- propuse yo. Todos asintieron.
Fuimos a comprar las entradas, íbamos a ver “Paranormal Activity 3” decían que daba miedo de verdad, pero a mí lo que más me daba miedo era acercarme a Zayn… Sacamos las entradas y entramos a la sala del cine, nos tocó en la última fila, no había mucha gente, así que, mejor que mejor. Saqué mi móvil y lo puse en silencio, pero cuando iba a guardarlo Harry que estaba sentado a mi lado me lo quitó.
-          Harry, dame el móvil.- dije intentando no subir el tono de voz.
-          ¿Qué me das a cambio?- dijo él riéndose.
-          Como no me des el móvil te despeino los rulos.- le amenacé mientras me reía.
-          Toma.- dijo dándome el móvil.
Quedaban escasos minutos para que empezara la película y solo estábamos Niall, Vicky, Liam, Harry, Zayn y yo, no había nadie más. Al empezar la película cerraron las puertas, yo me bajé cuatro o cinco filas más abajo de donde estábamos, me senté y puse los pies en el cabecero del asiento de delante; al rato Zayn bajó y se sentó a mi lado.
-          ¿Podemos hablar?- me dijo Zayn.
-          Si…- dije mientras miraba a la pantalla.
-          No sé qué te pasa conmigo, ¿me lo puedes explicar?- dijo él cogiéndome la mano.
-          No sé si debo, te meteré en un lio y no quiero.- dije mirándole a los ojos.
-          Dímelo.- dijo él.
-          Esta mañana, cuando he ido a baño, me he cruzado con tu ex-novia, entonces luego ha venido al baño y me ha dicho que como me acercará a ti iba a sufrir las consecuencias…- le expliqué tragando saliva.
-          Eso no va a pasar, ¿me oyes?- me dijo él.- No dejaré que te haga nada. Le miré y le abracé.
Al separarme de él me puse a ver otra vez la película, Zayn aún estaba a mí lado, tenía cogida mi mano, aquella película me estaba aterrando de verdad, no paraba de apretarle la mano a Zayn; los otros de atrás se estaban riendo oyendo mis gritos, cuando recibí un sms de mi hermana: “Emm, me voy ya a casa de Seyla, ten cuidado y pasarlo bien, mañana en el insti te veo. Te quiero”; miré el sms y sonreí, mi hermana cada vez se estaba portando mejor conmigo, de repente se oyó un golpe en el cine, y me abracé a Zayn, me di cuenta de cómo reaccioné y  levanté la cabeza para separarme de él, pero sus ojos me apasionaban, no podía dejar de mirarlos; Zayn pasó la mano por detrás de mi cuello, se humedeció los labios y me fue acercando poco a poco a sus labios, yo cerré los ojos y me dejé llevar, pero me llegó otro sms y me aparté de Zayn, lo miré era de Vicky: “Lleváis los dos mucho tiempo callados, ¿qué pasa? Jaja”, terminé de leerlo y me levanté del asiento, Vicky se empezó a reír y yo le enseñé la lengua, me volví a sentar en mi asiento, Zayn apoyó su cabeza en mi hombro izquierdo, no podía estar tan cerca de él, mi respiración se iba agitando cada vez más y más; al cabo de un rato acabó la película; salimos fuera y les expliqué a los chicos que si se querían venir a pasar la noche a mi casa, ya que íbamos a estar solo tres personas, ellos aceptaron, Niall y Vicky sonrieron y todos se fueron a sus respectivas casas a coger las cosas, yo me fui a mi casa a preparar todo para cuando viniesen los chicos; baje unos colchones del desván para dormir todos en el salón, ya que era bastante grande. Al poco rato de colocar los colchones llamaron al timbre, eran los chicos, les abrí la puerta y pasaron al salón. Vicky empezó a contar los colchones que había en el suelo, solo había cinco colchones en el suelo.
-          Emmily, ¿dónde piensas dormir?- me preguntó.
-          Yo en el sofá, vosotros en el colchón.
-          No, de eso nada.- replicó Zayn.- Tú duermes en el colchón, yo en el sofá.
-          ¡Qué no he dicho!- les repliqué yo antes de irme hacía la cocina.
Estaba en la cocina preparando algo de beber por si querían tomar algo, cuando entró Zayn, el corazón se me puso a mil por hora cada vez que lo veía que se acercaba a mí.
-          ¿Te ayudo?- me preguntó Zayn.
-          No hace falta, vete al salón.- le dije sonriéndole. Al terminar de preparar las bebidas, iba a salir de la cocina cuando Zayn cerró la puerta y me cogió por la cintura.
-          En el cine nos han interrumpido.- dijo acercándome a él. Enlacé mis brazos por su cuello, él se agacho un poco, se volvió a humedecer los labios y yo volví a cerrar los ojos, me puse de puntillas y él me fue acercando poco a poco, hasta que nuestros labios se rozaron, se separó de mi, y me volvió a besar, de forma que su lengua estuviera en contacto con la mía.
-          Zayn, lo siento, pero soy demasiado pequeña para ti, tengo quince años y tú tienes diecisiete para dieciocho…- dije sacando un vaso para echarme agua.
-          Lo comprendo, tranquila…- dijo él. Abrió la puerta y salió de la cocina.
Yo salí a los diez minutos después, nos pusimos a ver otra película, esta vez de amor. Había pasado media hora desde que había empezado la película, me empezó a entrar sueño; así que me levanté, le cedí mi sitio a Liam y me fui al sofá de al lado. Me tumbé, apoyé mi cabeza en el reposa brazos y empecé a ver cosas con el móvil hasta que me durmiera.
 
Narra Zayn.


No estaba prestando atención a la película, no podía dejar de pensar en Emmily, en su forma de mirarme, de sonreírme… y sobre todo no podía olvidar sus suaves y dulces labios, los cuales había probado antes en la cocina. Dirigí mi mirada discretamente a ella, la cual estaba tumbada en el sofá de al lado mirando el móvil; al cabo de un rato, me levanté del sofá dejándole más sitio a Harry, y fui a la cocina a beber un poco de agua; cuando volví Harry se volvió a correr hacia el otro lado para que me sentara yo, pero le hice un ademán para que no se moviera, cogí una silla y me senté en el reposa brazos del sofá.

-          Siéntate aquí.- me dijo Emmily mientras se reincorporaba, yo me levanté y me senté a su lado, vi que no paraba de bostezar, estaba cansada, así que le cogí del brazo y la acerqué a mí haciendo que se tumbara y que apoyara la cabeza en mis piernas.- ¿Te molesto?
-          Para nada.- le respondí. Poco a poco vi como se le cerraban los párpados, cogí una manta y se la eché por encima.- Chicos, ¿nos vamos a dormir?
-          Sí.- contestaron todos.
Apagamos la televisión y nos fuimos a dormir, yo me quedé en el sofá con Emmily y pasé con ella la noche, me alegraba tenerla cerca, para mí era la parte que me faltaba en mi vida.

Capítulo Uno: Mi primer día. Segunda Parte.


Narra Emmily.

Todos ovacionaban mi nombre mientras que yo dirigía la mirada hacía Harry, estaba sentado en el césped, estaba alucinando, parecía que nunca una chica como yo y más joven que él le marcaría un gol. Me alejé de mi equipo por un momento y fui hacia donde se encontraba Harry sentado en el suelo, le alcé mi mano para que se levantara; él se lo pensó primero, pero al fin aceptó.
-          Bien jugado.-  le dije tirando de él para que se levantara.
-          Lo mismo digo.- dijo riendo.
-          ¡Emmily!- me grita mi hermana haciendo un gesto para que me acercará.
-          ¡Voy!- le contesté.- Bueno, suerte.- le dije dándole la mano.
Deje a Harry en su campo, mientras que yo me iba hacía mi otra parte. Estaban a punto de sacar, cuando un chico del otro equipo, venía corriendo desde la otra parte del campo, de mi parte, cuando se acercó a mí, me dio un codazo, me reventó las narices.
-          ¡Quítate del medio, mocosa!- gritó ese chico.
-          ¡Ah!- dije tapándome la nariz, todos corrieron hacia mí, especialmente Harry.- ¡Eres imbécil o qué te pasa!- le grité yo.
Tuvieron que sujetar a mi hermana, esta iba a decirle cuatro cosas, yo no quería, me sabía defender perfectamente sola. Vi que Harry se dirigía hacia él enfadado.
-          ¿Estás tonto o qué te pasa Zayn?- le dijo él enfadado.
-          Estaba en medio.- le dijo Zayn señalándome a mí.
Yo me acerqué hacia ellos.
-          Harry, déjalo no es nada grave.- le dije intentado que se tranquilizara.
-          Ves, está bien.- dijo Zayn.
-          Tú te callas Malik.- dijo Niall detrás de mí.
Me fui directa a la fuente a echarme agua en la cara, Niall me acompañó y me explicó por qué Zayn, se había comportado así. Yo no lo entendía muy bien, Niall me dijo que era porque se comportaba así con todas las chicas nuevas; me extrañaba bastante, mi primera impresión de él había sido buena, pero pronto cambié las impresiones sobre él. Tocó el timbre, ya era hora de irse a clase, me despedí de mi hermana con un abrazo y me fui con Vicky y Niall hacía clase; cuando nosotros tres íbamos hablando tranquilamente, se me acercó Harry y me agarró del brazo.
-          Ahora voy.- les dije a Vicky y a Niall. Estos echaron andar hacía clase.- ¿Qué quieres?
-          Dos cosas; la primera, he conseguido que Zayn hablé contigo para disculparse; y la segunda, ¿quieres jugar en el equipo de fútbol del Instituto?
-          La primera cosa, me da igual que se disculpe, paso de su cara; y la segunda mañana te digo una respuesta.
-          Está bien.- dijo con una sonrisa.
-          Me voy, adiós.- le dije sonriendo.
-          Adiós.
Nada más terminar de hablar con Harry, me puse en camino hacia el edificio para dejar la mochila en la taquilla; cuando llegué, Niall y Vicky me estaban esperando, me disculpé por llegar tarde y me acordé de que me tenía que dar una cosa mi hermana así que les dije que se fueran y me esperaran en la puerta, estos obedecieron y se fueron. Yo me quedé en mi taquilla porque mi hermana tenía que pasar por allí; decidí meter la mochila en la taquilla, la cual, por muchos golpes que le diera, no se abría. “Bien, primer día de clase, me pegan un codazo y ahora no se abre mi taquilla” pensé hacia mis adentros, a lo lejos vi que Zayn se dirigía a hacia donde estaba yo, no tenía ganas de hablar con alguien tan despreciable como él, no entendía que le había hecho para que me diera un codazo así; yo seguía intentando abrir mi taquilla cuando la palma de la mano de alguien tocó la puerta de mi taquilla.
-          Ah, eres tú. ¿Qué quieres?- le dije secamente a Zayn.
-          Quería disculparme por lo de antes. Lo siento.- dijo él intentando ser amable.
-          No es nada.- dije secamente.
-          Intento ser amable, ¿vale?- me dijo él al darse cuenta de que no le miraba al contestarle.
-          Pues no lo seas, además no sé qué te he hecho para que me trates así.- le repliqué.- ¡Qué mierda de taquilla!- dije dándole un puñetazo a la taquilla.
-          Déjame a mí.- me dijo Zayn apartándome hacia un lado. Este abrió la taquilla dándole dos golpes en la parte superior y otro en la parte inferior.
-          Gracias.- le dije cuando me abrió la taquilla.
-          De nada.- respondió él, mientras yo metía las cosas él se apoyó en la taquilla de al lado, miró mi pierna.- ¿Qué te ha pasado?
-          Ah, la entrada que me han hecho antes jugando.- le respondí mientras me levantaba el pantalón para que no se me manchara más de sangre.
-          Vamos a la enfermería.- me dijo él alzándome su mano; antes de tomarle la mano, me lo pensé por un momento, al final cedí.
Fuimos de camino a la enfermería, yo iba cojeando me dolía demasiado la pierna; él me miró, me agarró de la cintura y me llevó de manera que no apoyara la pierna mala en el suelo. Yo le miraba de vez en cuando, no entendía por qué hacia eso; a él le salía una sonrisa estúpida, quería saber el por qué de su sonrisa pero no me atrevía a preguntárselo. Al cabo de un rato, llegamos a la enfermería, Zayn me tomó y me sentó en la camilla.
-          Gracias.- le dije ya un poco menos enfadada.
-          De nada.- dijo sonriéndome. Mire su sonrisa, era preciosa, pero no podía entender como un chico con una sonrisa preciosa y tan guapo podía ser tan borde como lo era él.- ¿Ya no estás enfadada?
-          Sí pero no.- le contesté mientras me subía bien el pantalón.
-          ¿Qué quieres decir?- preguntó confundido.
-          Que sigo enfadada, pero no tanto.- dije mientras le miraba riéndome.
-          Bueno, Srt. Dickens es su primer día en el instituto y ya está en la enfermería.- dijo la enfermera de mediana edad.
-          Es que es muy torpe.- dijo Zayn riéndose de mí; me miró y le fulminé con la mirada.
Mientras Zayn se reía de mí, la enfermera iba preparando el algodón con alcohol para limpiarme la herida, no me gustaban las enfermerías y menos ese líquido frío y ardiente que es el alcohol; la enfermera se fue acercando a mí, yo cerré los ojos con fuerza y noté como un brazo pasaba detrás de mí abrazándome con fuerza, miré y allí estaba él, frotándome el brazo izquierdo.
-           Ya está Srt. Dickens, puede irse.- me dijo la enfermera. Me bajé de la camilla con la ayuda de Zayn y me despedí.
Al salir de la enfermería, camino del edificio, se nos acercó una chica y besó a Zayn, yo me aparté, me despedí de él, le di las gracias y seguí andando.
-          Hola, amor.- dijo la chica abrazándolo. Zayn se separó de ella bruscamente.
-          ¡¿Amor?! Tú y yo acabamos hace tiempo.-le dijo él.
Zayn corrió tras de mí, me cogió y seguimos andando.
-          No hace falta que me acompañes, puedes quedarte con tu novia.- le dije.
-          No es mi novia.- dijo él secamente.
-          Vale, no te enfades.- le dije bajando la mirada. Él me levantó del mentón.
-          No me enfado con una condición.- me dijo.- Perdóname por lo de antes.
-          Está bien.- le respondí sonriendo.
Seguimos caminando, pronto acabo el descanso y nos fuimos a clase; al entrar Vicky fue corriendo hacia mí, Zayn me sonrió y se fue con los chichos. Vicky se quedó mirándome esperando a que le contara lo que pasaba, yo le sonreí y me senté en mi sitio, Vicky se sentó a mi lado.
-          ¿Qué ha pasado?- me preguntó Vicky.
-          A ver, cuando me he quedado esperando a mi hermana, ha venido Zayn a disculparse, entonces me ha pedido perdón y me ha visto que tenía la pierna manchada de sangre, me ha acompañado a la enfermería y ya, no ha pasado nada más.- le expliqué.
-          Está bien.- me dijo riéndose.
El profesor entró por la puerta y todos se sentaron, tocaba tutoría, el profesor nos cambió de sitio, a Vicky la puso con Niall, a Harry con Liam, el que estaba sentado al lado de Zayn; y a mí me pusieron con Zayn en el mismo sitio donde me encontraba. Nada más terminar de cambiarnos de sitio, empezó el tutor a explicar lo que íbamos hacer los lunes en tutoría, yo estuve atendiendo y sentí como Zayn me miraba cada dos por tres. Pronto tocó el timbre de clase, me levanté de mi sitio y me fui con Vicky y Niall.
-          ¿Ya te llevas bien con Zayn?- me preguntó Niall.
-          Sí, bueno.- le respondí.- Oye, ¿queréis veniros conmigo a dar una vuelta esta tarde?- les pregunté tímidamente.
-          ¡Claro!- contestaron los dos a la vez.
-          ¿Dónde quedamos?- les pregunté.
-          ¿Te recogemos en tu casa a las cuatro y media?- propuso Vicky.
-          Vale, ahora te doy mi dirección.
-          ¡Sentaron chicos y chicas!- dijo la profesora.
Era penúltima hora, tocaba lengua, saqué mi libro y lo compartí con Zayn ya que este no se lo había traído. La profesora empezó a explicar, a mi me sonaba a chino, no estaba pendiente de la clase; no podía dejar de pensar en la sonrisa de Zayn, él no me atraía pero tenía algo especial…
-          Profesora, ¿puedo ir al servicio?- pregunté levantando la mano.
-          Sí claro, desde prisa.
Salí de clase dirección al lavabo, cuando me encontré a la ex-novia de Zayn; bajé la mirada y seguí andando hacia el baño. Al entrar al baño, me miré al espejo, me eché agua en la cara, iba a salir cuando entró la chica de antes y me puso contra la pared.
-          Solo quiero que sepas una cosa, Zayn es mío, no te quiero ver con él o sufrirás las consecuencias, y ahora largo de mi vista niñata.
Salí del baño con la respiración agitada, cuando me choqué con alguien y me caí al suelo provocando que la herida me doliera otra vez.
-          Lo siento, lo siento, lo siento…- dijo un chico mayor que yo.
-          No pasa nada.- dije levantándome del suelo.
-          ¿Estás bien?- me preguntó.
-          Sí, gracias….- me paré para que él me dijera su nombre.
-          Louis, Louis Tomlinson.- dijo él.- ¿Y tú eres?
-          Emmily Dickens.
-          ¿Eres hermana de Jimena?- preguntó Louis.
-          Sí.- dije yo a la vez que asentía con la cabeza.- Bueno, me voy, adiós.
Me despedí de Louis, y me fui para mi clase; entré y me senté en mi sitio aún con la respiración agitada, Zayn me tocó la mano, yo la quité y me miró extrañado. La profesora estaba explicando una cosa cuando tocó el timbre. Ya era la última hora, Zayn se levantó de su sitio y se fue hablar con Liam y Harry; Vicky me vio que estaba angustiada y se sentó en la silla de Zayn.
-          ¿Qué pasa?- me dijo preocupada.
-          La ex-novia de Zayn me ha dicho que no me acercara a él o si no sufriría las consecuencias.- le expliqué mientras que mi pulso subía cada vez más.
-          No te va a tocar, hazme caso.- me dijo Vicky abrazándome.
Entró el último profesor del día, tocaba música, por ser el primer día el profesor nos dejó hablar con nuestros compañeros, Zayn se cambió el sitio por Vicky y esta se puso a mi lado. Estuvimos hablando de lo que íbamos hacer esta tarde, Vicky llamó a Niall para que se acercara, este se acercó. Vicky yo propusimos ir al cine, ambos asintieron, pero me parecía injusto que Niall fuese solo de chicos, así que con el permiso de Vicky le dije a Niall que se lo dijera a los chicos. Este se acercó y se lo propuso.
-          Chicos, ¿os venís esta tarde al cine?- les preguntó Niall.
-          Está bien.- dijeron ellos.
-          Pues a las cinco y cuarto en la puerta del cine.- les dijo Niall. Ellos asintieron.

Narra Zayn.

No entendía ese cambio de actitud en Emmily, algo le ha tenido que pasar cuando ha salido del baño, tenía la respiración muy agitada y los ojos a punto de llorar; pero bueno, esta tarde se lo pregunto. Tocó el timbre, hora de irse a casa, salimos todos juntos con Emmily y Vicky. Liam y Harry se fueron por otro sitio, y los demás nos fuimos por el otro camino. La primera parada fue en casa de Niall; después de dejar a Niall, Emmily iba callada mientras que Vicky y yo hablábamos, pronto llegamos a la casa de Vicky, antes de entrar en su casa se despidió de nosotros, a continuación entró. Nos quedamos Emmily y yo solos, ninguno estábamos hablando, hasta que me harté le agarré del brazo y la paré.
-          ¿Qué te pasa?-  le pregunté.
-          Nada, olvídalo.- dijo ella soltándose de mi.- Me voy, me está esperando mi hermana.
Ella se alejaba a lo lejos, me fui para mi casa, me encendí un cigarro y seguí caminando. Cuando llegué a mi casa, tiré el cigarro y entre en mi casa. Estaba solo, no estaba mi familia, así que fui a la cocina y me hice la comida. Eran las cuatro, subí al baño, puse la música alta y me duché.

domingo, 8 de enero de 2012

Capítulo Uno: Mi primer día. Primera Parte.


Narra Emmily.

Que ilusión… Primer día de clase en un instituto nuevo, pienso, ¿por qué no me habré podido quedar en mi instituto?, ah, es verdad, el trabajo de papá, y para colmo mi hermana me tiene que vigilar, ya no soy una niña, tengo quince años, estoy harta de que me traten como tal; desde que murió mi madre siempre he tenido que obedecer a mi hermana, porque mi padre siempre estaba de viaje, ¡es algo insoportable!
-         ¡Emmily! ¡Vas a llegar tarde a clase, haz el favor de bajar ya!- me gritaba mi hermana desde arriba.
-          Ya voy Jimena…- dije desanimada.
Para ella empezar otra vez el curso es fácil, conoce a gente, yo no, voy a ser la típica marginada que se sienta sola en la primera fila… Mi hermana se llama Jimena, tiene diecisiete años, es muy popular, allá donde va arrasa; yo soy lo contrario a ella, soy ese tipo de chicas que pasa de los tíos y prefieren centrarse en los estudios, pero cuando me enamoro de verdad es algo inútil y doloroso, ya que no soy correspondida.
Baje las escaleras, me dirigí al salón donde me estaban esperando mi hermana y mi padre, el cual, hoy nos iba a llevar al instituto, eso me tranquilizaba, pero no del todo. Estuve todo el trayecto, sin parar de jugar con mis manos; al cabo de diez minutos llegamos al instituto, tomé aire y baje del coche, me dirigí a la clase que me habían asignado y como no quería llamar mucho la atención entre en clase y me senté en la segunda fila, al lado de la ventana. Al rato, llegó una chica muy amable, o eso parecía, se acercó a mí y empezó hablarme.
-          Hola, yo soy Vicky, tú debes de ser la nueva, ¿me equivoco?- me dijo esbozando una agradable sonrisa.
-          Hola, soy Emmily, y sí soy la nueva.- dijo devolviéndole la sonrisa.
-          ¿Me puedo sentar contigo?- me preguntó. Yo asentí la cabeza.
Poco a poco, fueron entrando los demás que iban a estar conmigo en clase; Vicky y yo empezamos hablar, teníamos muchas cosas en común, había encontrado, el primer día a una amiga, o por lo menos esas eran sus intenciones. Pasaron unos diez minutos desde que llegué a clase, el profesor entró por la puerta y aun quedaban sitios libres detrás de mí, al cerrar el profesor la puerta, llamaron a la puerta.
-          ¿Se puede?- preguntaron cuatro chicos.
-          Hombre, pero si es el Sr.Styles, como es habitual siempre llega tarde, que sea la última vez, y a sus amigos les digo lo mismo, pasar y sentaros.- les mandó el profesor, ellos asintieron y se sentaron.
Dos de ellos, se sentaron detrás de nuestro, uno era el muchacho al que el profesor le había echado la bronca, estaba sentado junto a otro chico; uno era moreno con el pelo rizado, los ojos verdes y una sonrisa preciosa, y el otro era un chico rubio con unos ojos azules muy bonitos. Tocaba matemáticas, el profesor nos dijo que sacáramos nuestro libro, Vicky y yo nos volvimos para sacar los libros de las mochilas, cuando me giré los vi a ellos dos sonriéndole a Vicky y uno de ellos le dijo en voz baja.
-          Chs, Vicky, ¿no nos vas a presentar a tu amiga?- dijo aquel muchacho.
-          Cállate Styles.- le replicó ella. Yo me volví hacia delante, no quería que el primer día me echaran la bronca.
Pronto acabó la clase de matemáticas, todos se salieron al pasillo, menos Vicky y los dos chicos de detrás nuestro, aquellos dos chicos se acercaron.
-          ¡Vicky!- dijo el chico de ojos azules abrazándola.
-          ¡Hola!- dijo ella devolviéndole el abrazo.- Emmily este es Niall, mi mejor amigo desde pequeños.
-          Encantada.- dije sonriendo.
-          Y este… Este es Harry.- dijo mirándole de arriba abajo.
-          Encantado.- dijo él sonriendo.
-          Lo mismo digo.
Los que estaban en el pasillo entraron corriendo a clase, eso quería decir que ya llegaba el profesor, nos sentamos todos en nuestro sitio, y sacamos el cuaderno de dibujo, tocaba plástica. Teníamos que dibujar lo que se nos pasara por la cabeza, era un poco, como arte improvisado, de repente el profesor dio un golpe en la mesa y se levantó.
-          Sr. Styles, ¡mal empezamos!- se quejo el profesor.- Srt. Perez, haga el favor de cambiarse el sitio con el Sr. Styles.
-          Está bien profesor.- dijo ella, recogiendo sus cosas; yo la miré y me sonrió.
-          Sr. Styles, como le vuelva a llamar la atención va al despacho del director.
-          Vale profesor.- dijo él.
Yo seguía a lo mío, pero sentía como su mirada se clavaba en mi cabeza; no lo soportaba, necesitaba salir de esa clase, tenía que ir al baño a echarme agua en la cara.
-          Profesor, ¿puedo salir un momento al aseo? Por favor.- pregunté educadamente.
-          Dese prisa.- me respondió.
Me levanté de mi asiento, le di una nota a Vicky y me fui hacia el baño. Iba de camino buscando los servicios cuando me choqué con mi hermana, “que casualidad” pensé.
-          ¿Dónde vas?- me preguntó.
-          Estoy buscando los servicios, pero no los encuentro.- le respondí.
-          Ven, que te digo donde están y ya me cuentas qué tal te ha ido la primera clase.
Mi hermana, me pasó el brazo por encima y me acompañó a los servicios, al llegar, abrí el grifo y me eché agua en la cara.
-          ¿Cómo llevas el día?- me preguntó.
-          Bien, he conocido a una chica muy simpática, se llama Vicky.- le respondí mientras me secaba las manos.
-          Me alegro.- dijo ella sonriendo.- Toma, me ha llamado papá que se nos ha olvidado el almuerzo en casa y me ha dicho que te de dinero.- me dijo mi hermana.
-          Gracias.- le dije yo.- Bueno tengo que volver.
-          Está bien, yo también me voy ya.- me dijo ella.
Me despedí de mi hermana, ella subió escaleras arriba hacía su clase, yo seguí todo el pasillo recto hasta llegar a clase. Abrí la puerta, pasé y me senté en mi sitio, cuando me senté, Vicky me lanzó la nota que le había mandado y me hizo un gesto como que estaba de acuerdo. Seguimos con la clase, yo ya había dibujado, mientras que el chico que estaba a mi lado, Harry, había pintado letras, las cuales, si las ordenabas, formaban nombres, el profesor recogió el trabajo hecho, tocó el timbre y salió por la puerta. Estaba recogiendo mis cosas cuando llegaron los otros dos chicos para hablar con Harry.
-          Hazza, primera amenaza de principio de curso, a ver cuantas más te hacen.- le dijo un chico moreno.
-          Me da igual.- dijo él riendo.- Anda, vámonos a gimnasia.- le dijo a sus dos amigos.
-          Emmily, vamos.- me dijo Vicky acompañada de Niall.
Nosotros tres nos fuimos hacía el pabellón, empezamos hablar de muchas cosas, Niall parecía un chico muy sensible, pronto llegamos a las pistas donde íbamos hacer gimnasia. Era un espacio muy grande, había desde canchas de baloncesto, hasta pistas de atletismo; nos tocaba compartir aquel espacio tan enorme, con la clase de mi hermana, tenían dos años más que todos nosotros, pero no pasaba nada. El profesor de gimnasia nos dejó deporte libre, Vicky y Niall se fueron a jugar al baloncesto; yo les seguí cuando de repente oí alguien que me llamaba.
-          ¡Emmily!- me gritaba alguien desde el otro grupo, era mi hermana.
-          Hola, ¿qué quieres?- dije acercándome a ella.
-          ¿Quieres jugar un partido de futbol con nosotras? Nos falta una jugadora, y tú eres buena.- me explicó mi hermana.
-          Pero…- dije yo, pero alguien detrás de nosotras aplaudió.
-          Claro que sí chicas, ponerla y echamos un partido, ¿o tenéis miedo de perder?- dijo Harry riéndose.
-          Styles no me hagas enfadar.- dijo mi hermana.
-          ¡Está bien!- grité yo.
-          ¿Vas a jugar tú? Bueno pues cuidado, que no te hagamos daño.- dijo riéndose.
Nos pusimos a jugar, mi hermana me colocó en el centro del campo con ella, todos los de mi clase y los de mi hermana se pusieron a vernos jugar. Comenzamos sacando las chicas, mi hermana me pasó el balón, y yo avancé con él; detrás de mí corría Harry, pude regatearle sin ningún problema, mi hermana me pidió el balón, yo se lo pasé, pero uno del equipo de los chicos, me hizo una entrada y caí al suelo, el árbitro, que era el profesor de gimnasia pitó falta a mi favor; la centré y me fui al centro del área del equipo contrario, mi hermana la elevó, a la vez que venía el balón, yo salté y le golpeé con la cabeza, el balón terminó dando en las cuerdas de dentro de la portería, había marcado gol.