martes, 7 de febrero de 2012

Capitulo Ocho: "¿O cómo algo más?"

Narra Harry.

No me podía creer como se había puesto Zayn al contarnos eso Emmily, sí, a todos nos vino de sorpresa, pero tampoco era para ponerse así. Después de la bronca, recogimos la mesa y fregamos, luego nos sentamos a descansar en salón, nadie hablaba, nadie cedía nada, pero un sonido procedente del móvil de Louis invadió el salón. Subí al piso de arriba y le busqué, solo me faltaba mirar en la habitación de Emmily, abrí la puerta con cuidado y lo vi allí, con Emmily acurrucada en su pecho, con los mofletes rojos de tanto llorar.
-Louis, te llaman al móvil.- dije en un susurró, para sí evitar que Emmily se despertara.
-¿Te importaría quedarte con ella? Es por si se pone a llorar otra vez, quiero que alguien se quede con ella.- me explicó.
-Tranquilo, yo me quedo.- sonreí. Me acerqué a donde estaba Louis, se levantó y acto seguido me senté yo donde él se encontraba.
-Te debo una tío.- dijo antes de salir por la puerta.
-Nada.- respondí.
Louis cerró la puerta al marcharse, yo me senté apoyando la cabeza en el cabecero de la cama, mientras observa a Emmily dormir, noté como me abrazaba y apoyaba su cabeza en mi pecho.
-¿Dónde está Louis?- dijo con la voz adormilada.
-Le estaban llamando y me ha dicho que me quedara, enseguida viene.- le respondí.- Descansa.
Se volvió acurrucar en mi pecho acompañado de un suspiró, volvió a cerrar los ojos y me susurró un “gracias”, eso provocó que una sonrisa se me formase en la cara, ¿por qué? ¿Por qué me ha salido esa sonrisa? ¿Qué me está pasando? Esas preguntas rondaban mi cabeza, me sentía bien a su lado, pero cuando me abrazó sentí una extraña sensación. Dejé mis pensamientos aparte, poco a poco me fue entrando sueño y sin saber cómo me dormí.

Narra Emmily.

Ya estaba un poco mejor después de lo que pasó en la cocina, recordé que Louis se quedó conmigo y que luego vino Harry, pero a partir de ahí no recordaba nada más. Me levanté, y miré el reloj, las seis y media de la tarde, miré hacia el otro lado y allí estaba Harry, durmiendo, “¡qué cosa más mona!” pensé mientras me salía una sonrisa estúpida, ¿a qué se debe esa sonrisa? ¿Qué me pasa? Intenté olvidar todos esos pensamientos, así que, decidí despertar a Harry, vale que estuviera durmiendo, pero pronto nos iríamos a dar una vuelta.
- Harry, despierta.- le susurré.- Harry…- volví a insistir, pero nada, “ya sé” pensé.- Harry, ¿y tus rizos?- esto hizo que diera un respingo.
-¡¿Qué pasa con mis rizos?!- dijo alterado, algo que provocó mi risa.- Emm.
-Dime Harry.- dije sonriendo.
-Corre.
No lo dudé ni un momento y salí corriendo de la habitación hasta el piso de abajo, me paré en la puerta de la cocina, pero vi que venía Harry, así que, volví a salir corriendo, esta vez dirección a la playa, allí corrí hacia Louis, que por suerte, estaban allí todos.
-¡Louis! ¡Socorro!- dije riendo.
Me puse detrás de Louis, pero cuando éste vio que venía Harry corriendo se apartó dejándole paso, le fulminé con la mirada, antes de salir corriendo otra vez. Harry aumentó el ritmo, me pisaba los talones, pero tuve que hacer un último esfuerzo y correr más rápido, pero fue inútil, consiguió alcanzarme; me cogió de las piernas y los brazos y me llevó dirección al mar.
-Harry, no por favor, otra vez no.- dije mientras reía y pataleaba.
-No me des patadas.- dijo riendo.
-Pues suéltame.- repliqué.
Él hizo caso omiso a mis palabras y siguió adentrándose en el mar, de pronto, una ola gigante se acercaba, me aferré a su cuello y cuando me quise dar cuenta esa ola nos tapó a los dos arrastrándonos de nuevo a la orillas.
-Ahora el que vas a correr eres tú.- dije reincorporándome, él estaba a mi lado izquierdo riéndose sin parar.
Cuando me levanté corrí tras él, pero me superaba en velocidad, hice un pequeño esfuerzo y lo conseguí, le estaba pisando los talones, decidida salté a su espalda, pero él siguió corriendo. Paró cuando estábamos a varios metros de los demás, me bajé de su espalda y me puse a su lado; llegamos riéndonos y haciendo tonterías, intenté averiguar por qué Harry estaba abrazando a mi cintura por detrás, pero me sentía segura así.
-¿Qué os ha pasado?- preguntó Louis riéndose.
-Que Harry es tonto y nos hemos tragado una ola.- dije mirando a Harry de reojo.
-Has empezado tú te recuerdo.- replicó él.
-Pues no.
-Pues sí.
-¡No!
-¡Sí!
-¡No!
-Cállate.
Ambos nos empezamos a reír y seguimos así hasta que no podía más y me tumbé en la arena, apoyando mi cabeza en ésta, Louis se tumbó a mi lado, pero en el sentido contrario, así que, me levanté y me senté en su parte trasera; le empecé a dar un leve masaje y luego le despeiné, lo que provocó que se quejara.
-No me despeines.- replicó.
-Jo, es que me aburro Lou.- dije con tono cariñoso.
-Pues sigue dándome un masaje.- dijo gracioso.
Me empecé a reír y le volvía a dar un masaje, agachó su cabeza apoyándola en sus manos, las cuales las tenía cruzadas debajo de su barbilla; poco a poco se iba quitando el sol y a la vez, salían los demás del agua, yo seguía en la misma posición, dándole leves palmadas en la espalda, alcé mi vista un momento y le vi acercarse hacia mí, pero antes avisé a Louis.
-Lou, me voy.- le susurré en el oído.
-Me voy contigo.- dijo él, me levanté de su espalda dejándole que se levantara el también.- Vamos.- añadió alzándome la mano.
-¡Harry!- le llamé, este vino corriendo.- ¿Vienes?
-Claro, vamos.- contestó.
-Emmily, espera.- dijo Zayn. Le cogí fuertemente la mano a Louis evitando no llorar él se dio cuenta y me hizo un ademán con la cabeza para que me fuera a casa con Harry, éste me agarró de la cintura y nos fuimos para casa.
-No, Zayn, déjala.- oí decir a Louis.- No quiero que vuelva a llorar.
Dicho eso, se acercó otra vez hacia nosotros, le estábamos esperando en las escaleras que daban a la casa, cuando llegó, le abracé y él me correspondió al abrazo, le susurré un “gracias” y me aferré más a él, no sé cómo podía agradecerle todo lo que estaba haciendo por mí, además, no estaba mi hermana para contarle lo que me pasaba, solo tenía en ese momento a Louis, que era como mi hermano. Entramos a la casa y ellos fueron a sentarse en el sofá, estaban rendidos.
-Me voy a la ducha.- les avisé.
-Arréglate que luego nos vamos a dar una vuelta tú, Harry y yo.- añadió Louis.
-Louis, no tengo ganas de salir.- le dije tristemente.
-Pues si quieres nos quedamos en casa, y subimos a mi habitación que tiene tele y vemos una película, ¿te parece?- preguntó.
-¡Sí! ¡Love Actually!- añadió Harry.
-Por mí vale.- dije antes de subirme a ducharme.
-Y por mí.- dijo Louis.- Voy a ponerme hacer la cena que son las ocho y media.
-Espera que te ayude.- dijo Harry.
Ambos se levantaron del sofá y se fueron a la cocina, yo subí hacía mi habitación, cuando entré cerré la puerta con el pestillo, saqué un pijama limpio que estaba compuesto por unos pantalones cortos y una camiseta de tirantes que dejaba ver un poco el espacio entre la goma del pantalón y el borde de la camiseta. Me metí al baño, puse la música alta y abrí el grifo, sentía como el agua me quitaba el estrés y todos los pensamientos que tenía; al salir, me dejé el pelo suelto pero me lo ricé y me puse el pijama. Cuando iba a salir de la habitación me lo encontré justo enfrente de la puerta, intenté salir, pero me echó para atrás y pasando él también a mi habitación y cerrando la puerta tras de él.
-Emmily, por favor…- empezó a decir, pero le corté.
-Vete Zayn.- dije seria.
-Perdóname.- dijo.
-¡Paso Zayn, olvídate de mí para siempre!- exclamé intentando tragarme mis lágrimas, de repente Louis apareció por la puerta.
-¿Qué pasa aquí?- dijo abriendo la puerta.
-Nada Louis, déjalo.- le dije, le di un beso en la mejilla y salí de la habitación esperándole fuera.
-Te he dicho que la dejes, Zayn. No quiero enfrentarme contigo.- oí decir a Louis.
Este no dijo nada, salió de mi habitación y bajo las escaleras con la cabeza gacha; Louis se acercó a mí y me abrazó susurrándome un “voy a estar a tu lado siempre, no lo olvides pequeña”, acto seguido me dio un beso en la frente, ahora lo que más necesitaba era estar con mi hermana, la añoraba demasiado, también echaba de menos a Vicky, al terminar de cenar la llamaría.
Bajamos a cenar, Louis y Harry habían preparado una ¿pizza?, eso en vez de una pizza parecía algo aplastado, pero era comestible; terminamos de cenar, recogimos todo y nos sentamos en el sofá.
- Chicos, nosotros nos vamos a dar un paseo por la playa, ¿venís?- dijo Olivia levantándose junto a Liam.
-Yo voy.- añadió Niall
-Y yo.- comentó Zayn.
Salieron los cuatro por la puerta de la cocina, la cual daba al patio y a las escaleras de la playa, el último en salir fue Niall, así que cerró la puerta. Yo me levanté y fui a la cocina a preparar las palomitas para ver una película con Louis y Harry, cuando se hicieron, las puse en un bol y salí avisarles.
-¿Vemos la película? Las palomitas ya están hechas.- dije llevándome una a la boca.
-Vamos.- dijeron al unísono.- Pero no te las comas todas.- replicó Louis.
Subimos los tres escaleras arriba hacia la habitación de Louis, era un poco más grande que la mía, tenía una cama en medio, con una televisión de plasma enfrente, un armario al lado y una pequeña terraza; al pasar Louis, cerró la puerta tras nosotros. Puse la película y cuando me quise dar cuenta, Harry y Louis ya estaban acomodados, les fulminé con la mirada y me senté en el suelo, pero por listos se iban a quedar sin palomitas.
-Emmily, ¿qué haces?- dijo Louis asomándose a los pies de la cama.
-Ver la película.- contesté.
-Siéntate aquí arriba.- añadió Louis.
-Ains, si es que os habéis acomodado y claro pues no me podía sentar.- refunfuñé a la vez que me levantaba del suelo y me sentaba en la cama.
Cuando me senté noté como alguien tiraba de mí hacia atrás haciendo que mi cabeza se apoyara en su pecho, eché la vista hacia atrás y vi a Harry sonriendo, ¿por qué hacía eso? Bueno, no me importaba, me sentía bien con él.
La película era preciosa, en algunas escenas intentaba reprimir mis lágrimas, pero en una de esas, se me escapó recorriendo mi mejilla.
-No llores, Emm.- dijo Harry.
-No estoy llorando.- repliqué, él soltó una leve carcajada y me dio un beso en la cabeza, mientras me abrazada dejando sus manos en mi vientre.
Me acurruqué en su pecho y seguí viendo la película; Louis se había dormido, Harry seguía viendo la película atentamente, se notaba que era su favorita; pero lo último que recuerdo era como alguien me acariciaba el pelo.

Narra Harry.

La película terminó al cabo de una hora y media, no me cansaba de verla; fui a levantarme pero un gruñido proveniente de mi pecho sonó, era Emmily, estaba dormida en mi pecho, no la quería despertar, pero tenía que hacerlo para que Louis durmiera bien.
-Emm, despierta.- le susurré acariciándole el pelo. Soltó un pequeño gruñido y abrió los ojos.
-Afú, ¿qué quieres?- dijo adormilada.
-La película ya ha terminado.- le respondí dulcemente.- Trae que te llevo a tu habitación. Se subió a mi espalda y sin hacer ruido salimos de la habitación de Louis; al llegar a su habitación se había vuelto a dormir, abrí la puerta y la bajé con cuidado, echándola sobre la cama; me dirigí hacía la puerta, pero algo hizo pararme.
-Quédate por favor, no quiero que venga Zayn, y como está Louis durmiendo, solo quedas tú para ayudarme, por favor.- dijo reincorporándose.
-Claro pequeña, me quedo.- le dediqué una de mis mejores sonrisas.
Me tumbé a su lado y acto seguido me abrazó, parecía que se sentía segura estando Louis o yo cerca de ella, aún estaba dolida por lo que le había dicho Zayn, me partía el alma verla llorar, la quería como a una hermana, ¿o cómo algo más? No, Harry no, eso no podía ser. Lo último que recuerdo es que los chicos llegaron y que mi hermana se asomó a ver.

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